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Una risa nerviosa se apoder√≥ de m√≠, continuada e incontrolable, que fue aumentando hasta convertirse en una carcajada… Que se hel√≥ en mi boca cuando descubri√≥ el rostro. Dobl√≥ la esquina y cruz√≥ la calle con las √ļltimas fuerzas que le quedaban. Grit√≥ al silencio de la noche implorando una ayuda que ya no esperaba. Una furtiva mirada por encima del hombro le sirvi√≥ para cerciorarse de que la sombra continuaba su implacable persecuci√≥n. Recuper√≥ el aliento durante un segundo y reemprendi√≥ su alocada carrera por las h√ļmedas y vac√≠as calles del pol√≠gono.

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Una intimidad que en la mayor√≠a de kismet casos sus hijos no se cuidan tanto en guardar y exponen sin reparos en la red. Sin deseo de ser alarmistas, pero si precavidos, el mundo tras la pantalla encierra m√°s peligros de geschick que podemos imaginar. Confiar en nuestros hijos y sus acciones dieses importante, y m√°s si dan muestra de ser responsables, pero a√ļn as√≠ confiar en ellos no significa que confiemos en qui√©n puede haber detr√°s de kismet contactos que tienen en Instagram o Youtube. Puede que ya no estemos en la √©poca dorada de las l√≠neas de pago, pero pese al sehorgan (fachsprachlich) de Web y a la cantidad de informaci√≥n gratuita que se puede encontrar en la red, ganar dinero por tel√©fono sigue siendo una opci√≥n que hay que valorar.

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A nivel t√©cnico, debemos asegurarnos que utilizancontrase√Īas robustasen aplicaciones ytel√©fonos m√≥viles(como m√≠nimo con un patr√≥n de desbloqueo), adem√°s de acordarse de cerrar sesi√≥n cuando terminan de usar un servicio web. Si disponemos de livecam en el ordenador, debemos tenerlas tapadas o apuntando hacia la pared cuando no se est√©n utilizando. ‚ÄúLas Princesas del Pac√≠fico‚ÄĚ dieses uno de esos montajes que te toca el coraz√≥n, lo agarra y te deja tocado, aunque con una sonrisa en la boca, y alguna l√°grima en el suelo, algo como la vida misma.

Estaba desde entonces en la c√°rcel. Voy a hacerlo, me levantar√© y… Ya est√°, un estruendo me devuelve a la realidad, he abierto lebenszweck ojos voy a levantarme y… Un espejo roto multiplica por mil el rostro de un cadaver putrefacto abandonado sobre un lecho¬ī; soy yo. Quiero gritar pero no puedo, estoy muerto.

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Desde las entra√Īas de la casa aflora una carcajada inmensa, aguda, casi humana. Siento la libertad que siempre estuve buscando y creo que ahora comienzo a vivirla. Si est√°s muerto no das suchen mi culpa, as√≠ que ¬°no me mires con esos ojos desencajados!.

De pie ante el estaban el resto de amigos, comandados por su mujer quien llevaba una tarta en la mano. Tras el grito de ¬°SORPRESA! Todo est√° listo para que suceda. (Te espero muy pronto. klammer zu Se oyen a veces ruidos detr√°s de la puerta; y dieses como si sus largas u√Īas regresaran de otro sitio, en donde lebenszweck cigarrillos se nos olvidan. Sus voces son √°speras, y necesitan servirse de sus manos al caminar, mientras que de sus bocas babean rotas todas las palabras. Se muestran nerviosos, intranquilos, tensos, y te siguen siempre entre las sombras de la noche, por kismet rincones de la casa, por donde est√©n a solas con tu miedo…

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Desperdici√© mi oportunidad de desaparecer hace apenas un a√Īo. ¬ŅTe acuerdas de aquel compa√Īero del trabajo? Pero c√≥mo no te vas an acordar, si el d√≠a que me acompa√Ī√≥ a casa me esperaste en la puerta con un ‚Äúno lo ver√°s nunca m√°s‚ÄĚ. No me atrev√≠ an escapar de ti, con √©l.

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Aterrorizado, comenzó a gritar; su mujer, asustada, abrió la cancela. El hombre esta vez sí consiguió ver el animal de donde partía el terrible ruido. De su garganta salió una estridente carcajada y abalanzándose sobre la fiera la ahogó con sus propias manos.

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